La IA generativa opera mediante un principio de recursividad; aprende y mejora a partir de sus propias producciones.. No puede crear de la nada; solo puede basarse en el remix del pasado. Históricamente, los saltos hacia el futuro en la música (el punk, el techno, el hip-hop) nacieron del error, el mal uso de la tecnología o la fricción social. Pero al estar entrenada en el éxito estadístico, la IA produce lo que suena "más parecido a la música que te guste". Es la antítesis de la vanguardia. Es la Retromanía que describía Simon Reynolds, pero automatizada: el pasado no solo se recicla, sino que se optimiza.
Preemption
Mark Andrejevic plantea en su libro “Automated Media” que, en la era del Big Data, el objetivo de los medios no es entender al sujeto, sino anticiparse a sus acciones para neutralizar la incertidumbre. Es lo que llama preemption. En el mercado actual, la combinación de algoritmos de recomendación e IA generativa crea un sistema de preemption cultural. El sistema no espera a que tú descubras qué te gusta; el sistema preconfigura tu deseo.
Si el futuro es "lo inesperado", la preemption busca eliminar esa incertidumbre. La IA genera música diseñada para satisfacer una necesidad que el algoritmo ya predijo que tendrías (ej. "música para concentrarse", "música que suena a tu artista favorito de 1994"). Consumimos música generada por máquinas que predicen nuestro gusto basándose en datos de lo que consumimos ayer. El resultado es un futuro cancelado: una versión pulida, infinita y algorítmicamente perfecta de nuestro propio pasado.
Del "Curador" al "Administrador de Probabilidades"
Bajo esta lógica, el artista ya no es un visionario, sino un gestor de probabilidades. Si la preemption busca eliminar el riesgo, el arte (que es puro riesgo) se convierte en una anomalía que el sistema intenta "corregir".
En este escenario, lo poshumano no es solo que la máquina componga, sino que el criterio estético humano sea sustituido por la eficiencia estadística. Ya no buscamos lo que nos conmueve, sino lo que "encaja" en el flujo predictivo de nuestra vida digital.
La verdadera crisis no es que la IA no pueda crear algo nuevo, sino que el sistema de preemption tiene como objetivo final lograr que el oyente sea incapaz de desear algo que no reconozca.
@jorgegobbi · Sobre el (no) futuro de la música en la era algorítmica. Professor, blogger. Social Sciences PHD (Universidad de Buenos Aires).
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